domingo, 5 de agosto de 2007

Una genial idea de Koletta, compartir el punto en la literatura. Aquí va un ejemplo:

"... Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No sé por qué tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mí, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina.

Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetir sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor llenos de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor de preguntarle a Irene qué pensaba hacer con ellas.

No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba la plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene sólo la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mí se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso."

Pueden seguir leyendo este excelente relato, ya que es sólo un fragmento de "Casa tomada" de Julio Cortázar.

9 comentarios:

Claudia Maquieira dijo...

Un relato atrapante...me encantó!!! besos

Paula460 dijo...

me arrancaste una sonrisa...justo cuando lo necesitaba.
besos!

Titina dijo...

Muy lindo cuento Ale. Te invito a que sigas la cadena de Amistad bloggera.

andrea dijo...

Ese cuento siempre me ha gustado mucho, hasta tengo un disco, (sí, viejito, de acetato 33 1/2 rpm)donde Cortázar lo lee de viva voz.

Gabi dijo...

Qué gran idea, y excelente tu elección. Cortázar es mucho... mucho!

:)

Lolita Blahnik dijo...

pues si que me quedo con ganas de acabar el relato y conocer a nuestra amiga tejedora, irene.

Marisa dijo...

Un cuento con mucho encanto de da ganas de leerlo completo.

Quería mandarteun privado, pero veo que no pusiste tu mail, podrías decirme a dónde puedo escribirte?
Quiero ver si podemos encontrarnos para que me enseñes a hacer las medias de acuerdo a lo que habiamos conversado, un beso, Mar

nessagr dijo...

Unos de mis autores favoritos- y una idea muy bonita. Gracias por compartir con nosotros

Navi dijo...

Que bonito pasaje! definitivamente voy a leer el libro.